domingo, 22 de septiembre de 2013

Pequeñas Lágrimas

Hoy me levanto inspirada para escribir sobre alguien que este último año ha sido muy importante en mi vida. En él me he enfrentado a la dura soledad, la primera vez en mucho tiempo que he estado verdaderamente sola y no estaba acostumbrada. No es agradable sentirte así y mucho menos estar en el instituto y darte cuenta de que los que creías tus amigos ya no lo son, te ignoran y hablan a tus espaldas. Recuerdo querer correr y esconderme en algún lugar a llorar, donde por mi rostro caigan pequeñas y sinceras lágrimas. Pero entre todo ese dolor y pena que sentía alguien apareció. Era una chica que iba a mi clase, apenas hablaba con ella, me caía bien pero no podía estar con ella porque me juntaba con personas que se consideraban en un rango mayor al de ella y, por contraposición no estaba bien visto. Sin embargo, empecé a hablar con ella cada vez mas en los intercambios de clase, al principio su humor era extraño y chocante y a veces le decía que parara, que estúpida era ¿Quién era yo para decirle cómo comportarse? Esta chica fue un gran apoyo para mí, ya no me sentía tan sola y, a medida que la iba conociendo, entendí que no tienes que preocuparte por lo que piensen los demás de ti, si no piensas la vida es mucho más fácil y, al final ella se ha convertido en una de mis mejores amigas y ahora, en vez de intentar cambiarla para que deje de saltar y cantar por la calle, intento cambiarme a mí para parecerme un poco más a ella, para ser un poco más feliz. Ahora en estos momentos y gracias a ella no me siento tan sola, no me importa lo que digan de mi e intento acabar con mi vergüenza y sonreír bailar y cantar por la calle como si no hubiera un mañana. Desde aquí, en un pequeño blog sin muchas visitas, te doy las gracias, te las daría doscientas mil veces pero esta es la mejor manera que se de expresarme, se que no es mucho pero, a cambio de todo lo que has hecho por mí te hago una promesa que ya te hice hace tiempo pero que quiero repetir, nunca te abandonaré y te prometo que nunca más te sentirás sola. 
Un abrazo de,
UnaCancionParaTodo

miércoles, 28 de agosto de 2013

Besos Sabor Chocolate

En una calurosa noche de verano como la de hoy apenas puedo dormir. Todavía es temprano y no hace mucho que ha oscurecido. Cojo el teléfono móvil y abro la agenda de contactos. Al tercer bip contestan. Una hora mas tarde estoy en el centro de la ciudad paseando con mi mejor amiga ¿Un helado? ¿Por qué no? Entramos en una heladería y escojo el sabor del helado. Levanto la vista. Un chico sonriente y muy apuesto me mira a mi lado y me aconseja cual es el mejor. Sonrío y me sonrojo. Qué simpático. Le hago caso aunque el chocolate no sea mi sabor favorito. Doy las gracias y junto a mi amiga salgo bajo la mirada del joven. Siento que me llama aunque no por mi nombre. No lo sabe. Me giro y lo veo con un helado del mismo sabor que el mio. Nos pregunta si queremos ir a una fiesta en el embarcadero. Mi amiga sonríe pero declina la invitación mientras me da un codazo. Sé lo que estará pensando <<como no vayas te mato>> Acepto con gusto. No está lejos del centro así que caminamos. Es cierto que el helado de chocolate de aquel lugar se ha vuelto mi preferido y que aquel chico tan simpático es una estupenda compañía para disfrutar de él. Supongo que ahí empezó todo. Al día siguiente lo vuelvo a ver y decidimos pasar el día juntos. Intercambiamos teléfonos. Ese chico me agrada. El tercer día que nos vemos me enamora con su sonrisa y su apacible mirada. Y tras varias semanas de risas y bromas acompañado de un dulce helado me besa en los labios, un beso sabor chocolate que no solo me enamora mas, hace que me hipnotice y todos los músculos de mi cuerpo se relajen. No me había dado cuenta de la tensión que acumulaba cuando estaba cerca de él. Y, definitivamente, el chocolate sabe mucho mejor con un beso de la persona a la que amas.

martes, 30 de julio de 2013

A la luz de la luna...

Mi corazón va cada vez más de prisa, siento un nudo en el estomago y tengo la sensación de que nada es como debería. Hago tripas corazón y espero sentada en aquel banco del centro vestida con lo que menos me horroriza de mi armario. Ahí está él, sonriente, como siempre. Dios, qué sonrisa, qué ojos. Se saludan con dos besos pero mis palabras se traban ¿Por qué cuando estoy con él se me tropiezan las palabras? Debo parecer estúpida. Una risa nerviosa al escuchar uno de sus chistes. Si es que lo tiene todo. Cualquier chica querría estar con alguien como él. Me gusta ¿Para qué negarlo? Me gusta mucho. Hago un comentario fuera de lugar del que me arrepiento en seguida, sin embargo, el sonríe. Habla y me encanta escucharle. Su forma de hablar, caminar, reír.... Todo es tan perfecto si sale de él... Lástima que él no sepa lo que siento. Ni lo sabrá. Un chico cómo él no querría a alguien cómo yo. Nunca. Sin embargo, al despedirnos, algo cambia, se acciona. Ya no sonríe, me mira fijamente y las mariposas se han sustituido por una montaña rusa. Se está acercando cada vez más, siento su aliento mucho más cerca y no entiendo cómo es que no me ha dado un ataque de corazón cuándo posa sus labios sobre los míos. Hoy la luna brilla más que nunca y un sueño, se ha hecho por fin realidad.

lunes, 22 de julio de 2013

Un nuevo día

Una vez me dijiste que me querías, que lo nuestro sería para siempre, sin embargo, ahora lloro sobre la almohada. Las lágrimas no cesan. Intento olvidarte, pero no puedo. Quiero correr tras de ti, que todo no puede haber acabado tan pronto. Recuerdo tu silueta perderse entre la niebla dejandome allí sola y desconsolada. No entiendo la razón por la que te fuiste. Pero fuera cual fuese la razón no voy a hundirme. Abro los ojos y me levanto de la cama, me miro al espejo y me limpio el rímel de las mejillas. No pienso permitir que mi mundo se desmorone. Nadie merece estas lágrimas, nadie merece verme sufrir por nadie. Soy fuerte. Lo suficientemente fuerte para abrir mi armario y transformarme en la mujer que solía ser. Decidida. Atrevida. Segura. Hoy es un nuevo día. Salgo de la habitación. Ahora siento que todo se calma. Todo sigue igual que hace unos días. El mundo no se ha parado ni es mejor ni peor. Está igual. Todos están igual. Nada ha cambiado. Excepto yo. Hoy soy un poco mejor que ayer pero peor que mañana. Siento fuerzas para enfrentarme al mundo. De ser libre. Soy libre. Pienso salir, disfrutar de la vida, comerme el mundo y ser la persona que quiero ser. Diferente y, sobre todo, feliz. Cierro la puerta de mi casa dónde se quedan todos mis temores. Inspiro. Si, hoy va a ser un gran día.

sábado, 8 de junio de 2013

Mi Princesa

Recuerdo aquel beso en aquella oscura guardilla, en cómo te alejé de mí para protegerte. Chico tonto, tu siempre has sido la que me protegías a mí de mí mismo y el ángel lo sabe. Sabe que hice lo que estuvo en mi mano por tenerte entre mis brazos, grité al mundo que te necesitaba a mi lado y el mundo me escuchó, demasiado tarde, ya eras de otro. Me encerré en silencio mis sentimientos hasta que ya no pude más, me miras << Dicen que el corazón tiene un solo dueño, que solo se puede amar a una persona sin embargo...>> Y desapareces, alguien te a llevado de mi lado y mi corazón se rompe en dos. Te encontraré dónde quiera que estés galoparé por cielo y tierra solo para encontrarte, para tenerte a mi lado. No me rendiré, no tan pronto, ahora que la mitad de mi corazón a muerto no puedo dejar escapar la otra mitad o moriré en el intento de recuperarla. No existe otra opción, donde quiera que te encuentres allí te encontraré, te salvaré mi princesa aunque no sea tu príncipe azul y te protegeré con mi vida, mi cuerpo y mi alma, todo te lo entrego, todo, porque sin ti no soy nada. Me siento vacío y sin vida, un fantasma que vagaba sin rumbo como un fantasma hasta que descubrí la pieza que faltaba, con la que nada puede funcionar. Deja que te encuentre, deja que sea yo el que acabe con tu sufrimiento. Deja que sea tuyo...
``Inspirado en Cazadores de Sombras Los Orígenes: Princesa Mecánica´´

domingo, 26 de mayo de 2013

Papá

Es tarde y todavía no ha vuelto. Permanezco sentada mirando el televisor mientras intento no quedarme dormida. Estoy preocupada ¿Dónde estará? ¿Y si le ha pasado algo? Calma. Ya es mayor. No, no puedo estar tranquila ¿Cómo ha pasado el tiempo tan rápido? Hace nada era un niño adorable, inocente, cariñoso... pero ha crecido... y yo también. Me miro al espejo y no me reconozco. Antes no era así. Esas arrugas no estaban ahí. Esas ojeras tampoco. Ni esos ojos cansados. Ojalá estuviera su padre para tener algún apoyo, pero no está, se marchó hace mucho, no estábamos bien. Vuelvo a mirar el reloj. Las cinco de la madrugada. Vuelvo a llamarle al móvil. Recuerdo que mi madre hacía lo mismo, ahora la entiendo. Y yo la llamaba pesada... Oigo como la puerta se abre con sigilo y que alguien entra. Tiene mala cara y me mira desde el centro del salón durante un segundo antes de salir al cuarto de baño corriendo. Ha bebido demasiado. Le riño, y él me dice que no le comprendo ¿Cómo no le voy a comprender si yo también he tenido su edad? Pero entonces veo cómo lágrimas incontroladas manan de sus ojos y cae de rodillas. le calmo mientras llora sobre mi regazo en el suelo frío y húmedo del servicio. Me cuenta lo que le ha pasado, su padre ha muerto en un accidente ¿Porqué le han llamado a él y no a mí? Claro, su hijo ya es mayor de edad y yo divorciada. Intento consolarle pero, ¿Que puedo decir? Nos quedamos en silencio mientras intento no desmoronarme, le quise mucho. Mi hijo se levanta del suelo él solo y tras una breve mirada se encierra en su cuarto. Lleva semanas sin salir. Un corazón es fácil de romper pero difícil de reparar e imposible de hacerle olvidar.

jueves, 23 de mayo de 2013

Predestinados

Veo algo a tu espalda, no sé que es, pero tengo curiosidad y te pregunto, no me contestas, simplemente me muestras una rosa tan roja como la sangre y mis mejillas se sonrojan mientras te beso de alegría. Tienes otra sorpresa, pero me vendas los ojos antes. Siento su respiración en mi cuello y me dan escalofríos, su calor... estamos tan cerca... Un olor embriagador me impide oler nada más. Me destapa los ojos y ya sé donde estamos, no es nada del otro mundo pero para mí es especial, ahí le conocí. Mi coche estaba repleto de rosas rojas como la que me había dado y él en un susurro al oído me dice, una rosa por cada vez que muero por ti cada día, y entonces la que muere en ese momento soy yo y a la mente se me viene un recuerdo...
Rojo. El semáforo parece no querer cambiar de color hoy. Pongo la radio. Tarareo una canción que hace mucho que la conocía y dicen que es nueva. Tamborileo con los dedos en el volante y, de repente, la puerta del copiloto se abre y entra un chico rubio al que le falta la respiración que me suplica que vaya al hospital. Está herido, tiene la camiseta empapada de sangre que mancha la tapicería del coche, el semáforo se pone en verde y voy todo lo rápido que puedo. Le dejo en el hospital, pero me bajo con él, le ayudo...
Ese fue el comienzo de todo, de ahí que las rosas fueran tan rojas como la sangre en mi coche. En el hospital, nos hicimos amigos y el destino hizo lo demás ¿Predestinados? puede ¿Lo amo? con todo mi corazón ¿Me ama? Si así es, soy afortunada. Te quiero, me susurra al oído, ahora, he vuelto a morir por ti una vez más.

jueves, 16 de mayo de 2013

No quiero extrañar nada

De fondo suena una canción. Me gusta pero no conozco quién la canta. Permanezco sentado sobre la barra de un bar, mirando fijamente el contenido del vaso que tengo delante. Espero a alguien, pero esta persona no aparece. Seguramente no venga. Me levanto. Suspiro. Cabizbajo salgo el establecimiento. Choco con algo. Alguien. Ha caído al suelo. Le doy la mano y la ayudo a levantarse. Lleva un vestido verde precioso. Me disculpo. Sonríe. Le invito a tomar algo como disculpa. Accede. Hablamos. Reímos. Nos enamoramos. No es la última vez que tomaremos algo en aquel bar. Tampoco será la última vez que escuchemos ''I Don't Wanna Miss A Thing'' de Aerosmith. Ni la última vez que recordemos entre risas como nos conocimos. No es la última vez que me quedo embelesado con su mirada, ni con su sonrisa, ni con el hoyuelo que se le forma al sonreír... Mi corazón palpita y salta de alegría ¿Nos casamos? Sí. Reímos. Lloramos. Te quiero. No. Te amo. Algo me sorprende. Han pasado ya dos años. Todavía recuerdo la letra de aquella canción... ''Acostado cerca de ti, siento latir tu corazón, y me pregunto con qué estás soñando, me pregunto si será conmigo. Luego, beso tus ojos y agradezco a Dios que estemos juntos Y sólo quiero estar contigo en este momento para siempre, para siempre, siempre...'' Aquella canción se a convertido en algo especial. Es lo que siento cuando estoy a su lado ¿Es esa la felicidad? No creo que alguien pueda ser más feliz de lo que ya soy con ella. Ahora. En este instante, tarareo aquella canción y la canto muy bajito mientras recuerdo aquellos momentos, con un bebé en brazos le mezo hasta que cierra los ojos. No quiero echar de menos nada, no quiero extrañar nada, dice la canción... No, no quiero.

domingo, 5 de mayo de 2013

Hermanas de Corazón

No recuerdo exactamente el día, tampoco la hora, pero sé que en algún momento, hace una vida, nos conocimos. En aquella aula de guardería que nos unió para siempre conocí a dos personas que marcarían mi vida y ni si quiera podría imaginarlo. Dos personas que años después consideraría mis hermanas de corazón, a las que no podría vivir sin ellas, las que lo saben todo y las que quiero que, aunque una se haya marchado, aún seamos siendo hermanas. Recuerdo alguna travesura, muchas risas, algún que otro llanto, pero nunca un enfado. Siempre juntas, alegres, y sintiendo cada minuto que estamos juntas. Alguien me dijo que no puedes explicar un sentimiento, no le falta razón, pero lo único que sé es que por ellas lo daría todo, incluso mi vida, como la daría por un hermano o cualquier familiar. Muchos dirán que estoy equivocada, que no hay nada como un lazo de sangre, pero el roce hace el cariño y, al igual que a lo largo de mi vida quiero a mi familia, de igual manera las quiero a ellas, que también las considero como parte de ella, como una parte imprescindible y que, a pesar de todos los problemas, siempre las tendré a mi lado, al igual que ellas me tendrán a mí. Soy afortunada de que en un mundo tan grande, con tantos continentes, países y personas haya encontrado a dos que verdaderamente puedo llamar amigas, y amigas muy especiales porque hemos compartido nuestros primeros pasos, nuestros primeros garabatos, nuestro primer colegio, nuestro primer paseo en bici, nuestra primera comunión (aunque no pudimos asistir porque la hicimos el mismo día, estábamos juntas), nuestro primer amor, nuestra primera separación... Y, aunque solo soy una simple adolescente, puedo decir que esta amistad durará hasta que caiga la última de nosotras. Nacimos, a los cuatro meses nos conocimos y, hasta nuestra muerte, seguiremos siendo lo que siempre fuimos, Hermanas de Corazón, o como nosotras resumimos todo este párrafo de vivencias... Somos y nos conocen como Las Sisters.
Paula y María, estaréis siempre en mi corazón...
Una Canción para Todo

sábado, 27 de abril de 2013

El Corazón de un Fantasma

Corazón roto
Alma en pena
Niño fantasma de rostro pálido
¿Por Qué juegas solo?
¿Qué te pasó?
Lo perdiste todo
Porque todo se fue con ella
y con ella tu corazón

Ve a por lo que más amas
por lo que hace que tu corazón lata,lo que hace que seas humano
Deja que a tu espalda crezcan alas
Vuela hacia ella
Y susurrale al oído un simple te amo

El latir de mi corazón

Quisiera guardar esa mirada, esa sonrisa, aquel beso en una caja guardada bajo llave y  al abrirla de nuevo, poder volver a vivir aquellos momentos, nuestros momentos. Los momentos de besos, de caricias, de risas y enfados, lo quiero todo, quiero guardarlo todo para un día recordar porque te quiero tanto. Y me pregunto por qué no, porque no poder vivir de nuevo lo que un día nos hizo felices, y que, al vivir momentos nuevos,  al cerrar los ojos, revivir aquel momento que pasé contigo. Un susurro. Un abrazo. Un te quiero. Una mirada. Un latir de corazón que se desboca cuando te siento cerca, cuando pienso en ti. Quiero ver el cielo estrellado mientras me abrazas, quiero sentir tus dulces labios sobre los mios con un simple roce, un simple recuerdo de que me quieres y que me hagan sentir cosquillas en el corazón. Te quiero a ti. Quiero a tus virtudes y a tus defectos. Quiero ser la que te haga sonreír, la que te haga levantare cada mañana y enfrentarte al mundo, quiero que pienses en mi cada segundo de cada minuto de cada día. Solo no quiero una cosa, que te alejes de mí, entonces seria cuando mi corazón se pararía y no volvería a latir.

sábado, 30 de marzo de 2013

Te amo

Miro hacia arriba y te veo a ti. Tu cabello rubio como el oro se agita por el viento molestándote en los ojos, Tus ojos,  grises, tan grises como la niebla, tan grises como mi mundo sin ti. Bajas la mirada y se ensombrecen por las largas pestañas que enmarcan tu mirada y, con tan sutil gesto, se me derrite el alma. Pareces angustiado, enfadado, la línea de la mandíbula se endurece,  tus manos se convierten en puños y yo te miro desde abajo esperando a que levantes la mirada, que me veas y que sientas la misma necesidad que yo siento. Estás en un balcón con las manos apoyadas sobre el barandal, tenso e inseguro como un niño enfadado. Pero sin aguantarlo más, en la solitaria calle te grito un <<Te Quiero>> y por fin, tras buscar en la oscuridad , me miras, te miro con una leve sonrisa y veo como tus músculos se relajan, cómo ya no endureces la mandíbula cómo la fina línea de tus labios se convierte en una gran y perfecta sonrisa , dos hoyuelos se forman en tus mejillas dándote aquel toque único tan especial. No esperas un segundo. Bajas corriendo, sólo con una camisa gris de mangas cortas al frío callejón dónde yo me encuentro. Me rodeas entre tus brazos y me alzas del suelo mientras nos fundimos en un beso que nos da calor a los dos mientras tras una ligera vuelta mis pies rozan de nuevo el suelo tambaleándose y sin dejar de besarte sonrío. Por fin a tu lado. Te separas tan solo un segundo y es para susurrarme en el oído un dulce <<Te amo>>. El beso respiraba necesidad el uno del otro y nuestros corazones, desbocados, laten al unísono en un único compás. Te amo, te amo, te amo...

miércoles, 20 de marzo de 2013

La Flor Más Bella

Me adormezco entre tus brazos cálidos. Siento tu respiración y el leve latido de tu corazón. Siento como me pongo nerviosa cuando me acaricias la espalda. Mi respiración se entrecorta y tú pareces tan tranquilo, sereno... no se explicar con palabras el cosquilleo que siento en el estómago ni cómo mi mente no acaba de creerse que seas mío, pero lo eres y mi felicidad crece.Todavía recuerdo esa calurosa tarde a principios de septiembre. No te conocía. Ni tú a mi. Pero en seguida tu sonrisa hizo enamorarme. Viniste hacia mí. Me hablaste. Pero solo podía prestar atención a aquellos ojos verdes. Me hiciste reír. No solo una vez. No solo un día. Ya no hay nada que me separe de ti. Ni el más amargo de los sentimientos. Me susurras al oído. Me sonrojo. Me besas. Te vas. Te añoro. Vuelves y en tu mano hay una flor. Es hermosa, la flor más bella del mundo que quedó grabada en mi corazón.

viernes, 15 de marzo de 2013

El abrazo

Vienes. Me abrazas. Me dices que me quieres. Te creo. Me miras. Te miro. Mi respiración se entrecorta. Tu corazón late. Escondo mi rostro en tu pecho. Me acaricias el cabello. No sé cuanto durará este abrazo. No sé cuando volveré a sentir este sentimiento. Lo que sé es que no se nada. Tu y yo. Lo único que importa. Tu aliento sobre mi cabello. Tus fuertes brazos rodeando mi cintura. Tus ardientes labios del que mana un aliento abrasador al contacto con mi piel. Me siento Segura. Feliz. Enamorada. No digo nada. Tú tampoco. En silencio me besas y ya no siento tus brazos en mi cintura. Te alejas. Se me para el corazón. Ya no vuelves. despierto. Tú ya no estás. Ha sido un sueño. Un sueño hermoso. Tu abrazo. Tu último abrazo. A la última persona que viste. Antes de que, por tu propia voluntad, ascender al cielo. Mis lágrimas por ti no cesan. Lloro. Por el día y la noche. Y recuerdo el día del último abrazo de dos jóvenes. El último abrazo de dos enamorados. Me quieres. Te quiero. Te miro. Pero lo único que veo es tu nombre y sobre él una rosa. Te extraño ¿Me extrañas...?
Una Canción Para Todo