sábado, 30 de marzo de 2013

Te amo

Miro hacia arriba y te veo a ti. Tu cabello rubio como el oro se agita por el viento molestándote en los ojos, Tus ojos,  grises, tan grises como la niebla, tan grises como mi mundo sin ti. Bajas la mirada y se ensombrecen por las largas pestañas que enmarcan tu mirada y, con tan sutil gesto, se me derrite el alma. Pareces angustiado, enfadado, la línea de la mandíbula se endurece,  tus manos se convierten en puños y yo te miro desde abajo esperando a que levantes la mirada, que me veas y que sientas la misma necesidad que yo siento. Estás en un balcón con las manos apoyadas sobre el barandal, tenso e inseguro como un niño enfadado. Pero sin aguantarlo más, en la solitaria calle te grito un <<Te Quiero>> y por fin, tras buscar en la oscuridad , me miras, te miro con una leve sonrisa y veo como tus músculos se relajan, cómo ya no endureces la mandíbula cómo la fina línea de tus labios se convierte en una gran y perfecta sonrisa , dos hoyuelos se forman en tus mejillas dándote aquel toque único tan especial. No esperas un segundo. Bajas corriendo, sólo con una camisa gris de mangas cortas al frío callejón dónde yo me encuentro. Me rodeas entre tus brazos y me alzas del suelo mientras nos fundimos en un beso que nos da calor a los dos mientras tras una ligera vuelta mis pies rozan de nuevo el suelo tambaleándose y sin dejar de besarte sonrío. Por fin a tu lado. Te separas tan solo un segundo y es para susurrarme en el oído un dulce <<Te amo>>. El beso respiraba necesidad el uno del otro y nuestros corazones, desbocados, laten al unísono en un único compás. Te amo, te amo, te amo...

miércoles, 20 de marzo de 2013

La Flor Más Bella

Me adormezco entre tus brazos cálidos. Siento tu respiración y el leve latido de tu corazón. Siento como me pongo nerviosa cuando me acaricias la espalda. Mi respiración se entrecorta y tú pareces tan tranquilo, sereno... no se explicar con palabras el cosquilleo que siento en el estómago ni cómo mi mente no acaba de creerse que seas mío, pero lo eres y mi felicidad crece.Todavía recuerdo esa calurosa tarde a principios de septiembre. No te conocía. Ni tú a mi. Pero en seguida tu sonrisa hizo enamorarme. Viniste hacia mí. Me hablaste. Pero solo podía prestar atención a aquellos ojos verdes. Me hiciste reír. No solo una vez. No solo un día. Ya no hay nada que me separe de ti. Ni el más amargo de los sentimientos. Me susurras al oído. Me sonrojo. Me besas. Te vas. Te añoro. Vuelves y en tu mano hay una flor. Es hermosa, la flor más bella del mundo que quedó grabada en mi corazón.

viernes, 15 de marzo de 2013

El abrazo

Vienes. Me abrazas. Me dices que me quieres. Te creo. Me miras. Te miro. Mi respiración se entrecorta. Tu corazón late. Escondo mi rostro en tu pecho. Me acaricias el cabello. No sé cuanto durará este abrazo. No sé cuando volveré a sentir este sentimiento. Lo que sé es que no se nada. Tu y yo. Lo único que importa. Tu aliento sobre mi cabello. Tus fuertes brazos rodeando mi cintura. Tus ardientes labios del que mana un aliento abrasador al contacto con mi piel. Me siento Segura. Feliz. Enamorada. No digo nada. Tú tampoco. En silencio me besas y ya no siento tus brazos en mi cintura. Te alejas. Se me para el corazón. Ya no vuelves. despierto. Tú ya no estás. Ha sido un sueño. Un sueño hermoso. Tu abrazo. Tu último abrazo. A la última persona que viste. Antes de que, por tu propia voluntad, ascender al cielo. Mis lágrimas por ti no cesan. Lloro. Por el día y la noche. Y recuerdo el día del último abrazo de dos jóvenes. El último abrazo de dos enamorados. Me quieres. Te quiero. Te miro. Pero lo único que veo es tu nombre y sobre él una rosa. Te extraño ¿Me extrañas...?
Una Canción Para Todo