miércoles, 28 de agosto de 2013

Besos Sabor Chocolate

En una calurosa noche de verano como la de hoy apenas puedo dormir. Todavía es temprano y no hace mucho que ha oscurecido. Cojo el teléfono móvil y abro la agenda de contactos. Al tercer bip contestan. Una hora mas tarde estoy en el centro de la ciudad paseando con mi mejor amiga ¿Un helado? ¿Por qué no? Entramos en una heladería y escojo el sabor del helado. Levanto la vista. Un chico sonriente y muy apuesto me mira a mi lado y me aconseja cual es el mejor. Sonrío y me sonrojo. Qué simpático. Le hago caso aunque el chocolate no sea mi sabor favorito. Doy las gracias y junto a mi amiga salgo bajo la mirada del joven. Siento que me llama aunque no por mi nombre. No lo sabe. Me giro y lo veo con un helado del mismo sabor que el mio. Nos pregunta si queremos ir a una fiesta en el embarcadero. Mi amiga sonríe pero declina la invitación mientras me da un codazo. Sé lo que estará pensando <<como no vayas te mato>> Acepto con gusto. No está lejos del centro así que caminamos. Es cierto que el helado de chocolate de aquel lugar se ha vuelto mi preferido y que aquel chico tan simpático es una estupenda compañía para disfrutar de él. Supongo que ahí empezó todo. Al día siguiente lo vuelvo a ver y decidimos pasar el día juntos. Intercambiamos teléfonos. Ese chico me agrada. El tercer día que nos vemos me enamora con su sonrisa y su apacible mirada. Y tras varias semanas de risas y bromas acompañado de un dulce helado me besa en los labios, un beso sabor chocolate que no solo me enamora mas, hace que me hipnotice y todos los músculos de mi cuerpo se relajen. No me había dado cuenta de la tensión que acumulaba cuando estaba cerca de él. Y, definitivamente, el chocolate sabe mucho mejor con un beso de la persona a la que amas.