Cerrar los ojos. Verle por tan solo un instante. Sonreír. Sonrojarte. Sentir tu corazón que normalmente silencioso late tranquilo, cuando te apareces se desboca. Sin avisar aparece en mi mente y pierdo la noción de todo lo demás. Un suspiro profundo, una mirada perdida, una sonrisa en el rostro, una pequeña risa sin querer. Un te quiero sin pronunciar dicho a gritos, un sincero te echo de menos, una lágrima cuando no está... Hay amores diferentes, hay personas diferentes, hay algunos que se demuestran, otros que se sienten. Hay amores que duran, otros que viven cada día como el primero. Hay besos y hay caricias, pero siempre serán los abrazos los que te consuelen. Hay días y hay noches pero siempre habrá un mañana. Hay sonrisas y luego está su sonrisa. Hay de todo en el camino del querer a alguien. No importa su raza, su color de ojos, su forma de expresarse, su forma de sentir... Todos tenemos nuestra propia forma de amar, una capacidad tan pura y verdadera, pero cada uno la expresa de una manera diferente al resto, sin llegar a ser mejor o peor, es algo tan simple y a la vez tan complejo como un sentimiento, como una persona, como algo por lo que luchar y saber que merece la pena, que te hace no tener miedo y ser más fuerte. El amor te hace ser más humano, más libre, lo mejor de ti.
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